Libros para leer, resumidos en 10 min

The Third Wave

The Third Wave

La vision de de un emprendedor sobre el futuro.

Steve Case

Hace no más de 20 años, el internet se consideraba una moda pasajera. Hoy es parte esencial de nuestras vidas incluso cuando no lo usamos directamente.

Si seguimos la tendencia actual, Internet terminará de permear nuestras vidas cotidianas hasta al punto de ser transparente. Así es como nos acercamos a una tercera ola de la revolución de Internet, una época en la que el uso de la tecnología de información cambiará nuestras vidas de forma radical, otra vez.

En este episodio, veremos qué es esta la Tercera Ola y qué podemos esperar de ella. Exploramos las industrias que se verán revolucionadas, como sucederá y cuales son los principales obstáculos que nos enfrentaremos como emprendedores en esta nueva era.

Durante el episodio aprenderemos:

• cómo la tercera ola cambiará la industria alimenticia y de salud,

• qué es la “inversión de impacto” y porque es la clave para el futuro de la tecnología de información; y

• cómo la cooperación es a veces más efectiva que la competencia.

La historia de internet ha tenido dos grandes etapas, y estamos por entrar a la tercera.

En 1980, el futurista Alvin Toffler escribió The Third Wave, un libro donde describió la siguiente “ola” en la evolución de la tecnología de información y cómo convertiría el mundo en una aldea digital y global.

Durante esta primera ola, se crearon las bases de la infraestructura para que el internet como le conocemos pudiera existir.

Fueron empresas como Sprint, Cisco, Apple, AOL, IBM, Microsoft quienes crearon el hardware, software y redes que hacen posible que podamos conectarnos de forma cotidiana a los distintos servicios que usamos todos los días.

Esto no fue algo fácil. Al principio la mayoría de las personas y empresas no entiendan los beneficios o relevancia de internet y solía ser una tarea titánica en convencer a los ejecutivos que esto era algo que valía la pena desarrollar. Muchos, la mayoría pensaron que sería algo irrelevante y pasajero. Aún en 1995, durante una entrevista con la PBS, le preguntaron a Toffler “¿Para qué necesita la gente internet?”

20 años después ya en un nuevo siglo, al inicio de la segunda ola la respuesta a este tipo de preguntas era más que obvia.

Para entonces, los motores de búsqueda ya ayudaban a las personas a encontrar información relevante en un mar de contenido; mercados digitales como eBay y Amazon fueron creados y redes sociales como Twitter y Facebook tomaron forma, conectando aún más personas que nunca.

Esta ola terminó de establecer su impacto cuando los smartphones de Apple, iPhone y Android de Google permitir a cualquier persona tener acceso a internet donde sea.

Esto nos acerca a la tercera ola, que estamos a punto de empezar.

La tercera ola se trata de integrar internet a todo lo que hacemos de forma cotidiana. Ya no se trata de conectar laptops, teléfonos, tabletas o cualquier gadget que inventemos. Se trata de conectar desde nuestras casas, ciudades enteras y hasta procesos agrícolas.

Durante esta tercer ola, los emprendedores tomarán ventaja de los principales retos de las industrias como salud, educación, alimento y transporte. Ahí es donde estará el siguiente gigante.

En el siguiente capítulo, veremos como se verá el futuro del emprendimiento en estas áreas.

Salud y Alimento serán el mayor enfoque para los emprendedores de la tercera ola.

La tercera ola de internet no se trata de crear el siguiente juego viral, o un app de redes sociales; se trata de resolver problemas del mundo real.

Considera el estado actual de los sistemas de salud de la mayoría de los países. Es una industria que ofrece un gran potencial para los emprendedores.

El sector salud es un mercado enorme, en estados unidos comprende una sexta parte de toda la economía. A pesar de ello sufre de problemas sistemáticos que ofrecen amplio espacio para mejorar con ayuda de la tecnología.

Toma en cuenta el sistema de salud de tu país, lo más probable es que sea lento, ineficiente y costoso. En muchos países, aún se usan fax, papeles para registros médicos y copias triplicadas para los procedimientos más sencillos. Por esto, se cometen errores de forma igualmente sistemática.

Por ejemplo, en 2001, los investigadores del centro Medico de Cancer Anderson, encontraron que uno de cada cuatro pacientes tenía un nuevo diagnóstico después de una segunda opinión.

Mucho emprendedores ya han comenzado a tomar ventaja de esta oportunidad: entre 2010 y 2014, la cantidad de dinero levantado por startups de salud se cuadriplicó.

Con esta tendencia, no falta mucho para que nuestros teléfonos nos diagnostiquen cualquier problema de salud y nos avisen antes de tener un ataque al corazón o un derrame cerebral. Este monitoreo constante que ya ha empezado, puede reducir los problemas para pacientes de alto riesgo, tomando acciones preventivas antes de que el problema escale. Así se puede reducir hasta un 30% del gasto en salud y costos innecesarios provocados por errores en diagnóstico y tratamientos erróneos.

La segunda gran oportunidad para los emprendedores es el sector de alimentos, con un valor de 5 trillones de dólares.

La tercera ola revolucionará por completo el cómo plantamos, cosechamos, distribuimos y almacenamos alimento para todo el mundo.

Por ejemplo, un reporte de The Guardian, reveló que varios investigadores encontraron la forma de mejorar la salud de colmena de abejas al conectarles sensores e internet. Las abejas son vitales en el proceso de polinización de la mayoría de las plantas y cosechas de las cuales dependemos; y el número de abejas en el mundo está decreciendo de forma alarmante.

Con los nuevos sensores, podemos usar internet para monitorear la temperatura de la colmena y modificarla al ideal para asegurar que las abejas tendrán un hábitat idóneo y ahuyentar amenazas.

Otros emprendedores están desarrollando sensores similares para monitorear la seguridad alimentaria, llegan tan lejos como diseñar hornos que se rehúsan a cocinar alimento en mal estado.

Este tipo de tecnología se necesita urgentemente en muchas zonas donde las autoridades de salud no logran asegurar estándares mínimos que brinden protección a la sociedad.

Cómo podemos ver, la Tercera Ola representa un gran cambio en al forma que en que hacemos negocios y resolvemos problemas reales.

La disrupción es Inevitable durante la tercera ola, y las empresas lo tienen que asimilar si quieren sobrevivir.

Durante la Tercera Ola, las ideas vendrán de lugares inesperados, generando una disrupción de los emprendedores hacia las empresas.

Estas nuevas ideas destrozarán por completo viejos paradigmas, lo que significa que solo aquellas empresas que sean capaces de de reconocer las oportunidades y tomar el riesgo de crear nuevas soluciones, tendrán posibilidad de sobrevivir.

Uno de los mejores ejemplos de una gran idea que surgió de un lugar inesperado son los autos autónomos. En este caso, la idea surgió del sector agrícola.

Empresas como Google y Uber ahora están aprovechando esta tecnología. Pero en realidad se inventó hace más de 20 años, cuando la empresa de tractores John Deere desarrolló un sistema de navegación con GPS para crear tractores que se manejen solos.

Desafortunadamente los ejecutivos de John Deere, no tuvieron la visión para comprender el potencial de su idea.

Probablemente la empresa no tenía los medios para desarrollar autos comerciales que se manejen solos. Pero ignoraron la oportunidad de licenciar la tecnología a algún socio que pudiera crear nuevas soluciones o aplicarla en otras industrias.

Si hubieran apostado en la idea para generar una disrupción en el modelo de negocio, quién sabe el nivel de éxito que tendrían en este momento; o que tan avanzada sería la tecnología.

En otros casos, la auto-disrupción puede ser la clave del éxito. Esto implica estar consciente de las preferencias del mercado y sin temor a reemplazar productos o servicios existentes, por nuevas y mejores versiones.

Apple hace esto constantemente. Algunos de sus mejores éxitos han sido creados a costa de productos anteriores. Por ejemplo, cuando lanzaron el iPhone estaban al tanto que bajaría la venta de iPods. Y cuando lanzaron iPad sabían que sería a costa de las ventas de las MacBook.

Amazon es otro gran experto en la auto-disrupción. Después de dominar el mercado de venta de media física, como libros, dvd, música etc, incursionaron a la venta de media digital con streaming de video, y crearon Kindle para la venta libros electrónicos.

El saber montar la Tercera Ola significa estar dispuesto a salir de la zona de confort y no menospreciar la velocidad con que los cambios llegan. En el siguiente capítulo veremos cómo también significa que hay que ver más allá de los márgenes de rentabilidad.

Los inversionistas en la Tercera Ola buscan generar ambas ganancias e impacto social.

Históricamente hablando, las corporaciones y CEOs se han adherido cómodamente a la noción de Friedman:

“La responsabilidad social de las empresas, es incrementar sus ganancias”

Durante décadas los inversionistas han estado felices con esta filosofía, pero mientras nos acercamos más a la Tercera Ola, vemos una gran diferencia en la actitud de los inversionistas.

Ha habido un incremento en la inversión del impacto, una mega-tendencia que une los negocios tradicionales con la filantropía.

A través de la inversión de impacto, las corporaciones reconocen la importancia de crear un retorno financiero y social. Esto resulta en una mezcla con “lo mejor de ambos mundos“, donde las empresas combinan las utilidades con el propósito.

Esto es lo que vemos el día de hoy, grandes instituciones bancarias, firmas de valuación e inversionistas privados, todos están entrando a inversión de impacto.

A pesar de su popularidad, aún estamos en una etapa muy temprana de la inversión de impacto. En el 2013, la suma total de la riqueza global alcanzó los $150 trillones de dólares, pero solo $50 de billones se dedicaron a inversión de impacto.

Sin embargo, las proyecciones actuales sugieren que para el 2020, este monto se multiplicará para alcanzar $1 trillón de dólares.

Esto es debido a que la generación millennial está comprometida con crear un cambio social positivo tanto como empleados, consumidores y emprendedores. Esta nueva generación quiere apoyar empresas que también están comprometidas con crear un cambio positivo.

Afortunadamente esta tendencia ha sido reconocida y apoyada con legisladores y generadores de políticas. En Julio del 2013, los gobiernos del G8 crearon un grupo de trabajo enfocado a crear un mercado conformado de empresas rentables y con propósito: Sistema B ó B Corporations. Como resultado muchas estados han creado leyes para apoyar la incorporación de este tipo de empresas.

Estas empresas incluyen Patagonia, Kickstarter y Etsy, todas ellas enfocadas a resolver problemas como cambio climático, creación de empleos y apoyar las artes — en adición a crear utilidades.

Kickstarter es un gran ejemplo de una empresa de beneficio publico. Su misión es usar una plataforma global de financiamiento colectivo con el único propósito de llevar a la vida proyectos creativos.

La Tercera Ola promoverá la innovación de lugares geográficamente diversos.

Por ya un buen tiempo, centros de tecnología como Silicon Valley y meccas de creatividad como Nueva York han mantenido el status quo cuando se trata de generar grandes ideas.

Pero todo esto va cambiar cuando se trata de la Tercera Ola, que representa “el levantamiento del resto”.

El incremento de la innovación vendrá de expertos en la línea del frente a través de diversas regiones geográficas.

Para los nuevos innovadores, que se ubican lejos de locaciones inusuales, su ubicación descentralizada les dará acceso directo a las industrias que desean mejorar, y proveerá la experiencia para generar nuevas innovaciones que valgan la pena.

Después de todo, hace mucho más sentido que una empresa de alimentos opere desde el Midwest de los estados unidos, donde existe la infraestructura agrícola, o una empresa de salud que opere desde Baltimore donde se pueden encontrar los institutos medicos.

Tomemos el ejemplo del Hospital Johns Hopkins en Baltimore. Cuenta con un extenso programa de investigación y es considerado como la mejor escuela de medicina en el mundo. Hace mucho sentido que las mejores ideas para revolucionar el sistema de salud se encuentren aquí y no en Silicon Valley. Este “levantamiento del resto” creará nuevas oportunidades y desarrollo económico en nuevas regiones.

Esto es porque las startups han sido el motor de la económica norteamericana por los últimos 30 años. Las nuevas empresas con menos de un año de vida, han creado en promedio 1.5 millones de empleos por año.

A decir verdad, la Fundación Kauffman, una organización sin fines de lucro con enfoque en emprendimiento, encontró que las nuevas empresas son responsables por casi la totalidad de la creación de nuevos empleos.

Un gran ejemplo de esto es Shinola, basada en Detroit. Esta empresa emplea cientos de trabajadores que antes estaban en industria automotriz, para crear productos como relojes, bicicletas y bolsas.

Su lema es “Donde lo americano se crea”, y han generado un buen éxito exportando sus productos al resto del mundo.

Los inversionistas de capital de riesgo, comienzan a poner atención en lo que está sucediendo fuera de los lugares comunes. Pero también como veremos en el siguiente capítulo, los emprendedores de la Tercera Ola no lograrán revolucionar la economía por su propia mano…

Desarrollar buenas alianzas y obtener credibilidad será esencial para los emprendedores de la Tercera Ola.

Las empresas de la Segunda Ola, como Google y Amazon, lograron crearse en éxitos de la noche a la mañana creando productos ridículamente populares. Esto ha funcionado muy bien hasta ahora, pero no funcionará en el futuro de la Tercera Ola.

Al igual que las empresas de la Primera Ola, las empresas que deseen generar disrupción durante la Tercera, tendrán que crear fuertes alianzas con los principales actores de su industria.

De no ser así, las corporaciones actuales verán a los emprendedores como competencia y harán todo lo posible por bloquear su entrada.

Son lecciones aprendidas de la primera ola:

Cuando Apple estaba desarrollando iTunes y el iPod, necesitaban licencias música para que la gente tuviera contenido disponible como descargas. Como resultado, crearon alianzas con las disqueras que hasta ahora veían la música digital como una amenaza.

Al principio, iTunes estaba disponible solo para el ecosistema Macintosh, quien tenía solo un 2% del mercado. Esto permitió a Apple proponer a la industria de la música como un experimento de muy bajo riesgo, bajo el cual podrían experimentan con venta en línea de música digital.

Era un ganar-ganar para Apple y las disqueras.

Para encontrar los socios adecuados, muchas veces es necesario buscar en lugares poco ordinarios.

Por ejemplo, cuando AOL estaba empezando, negocio sin parar hasta lograr un acuerdo con Commodore, la empresa de computadoras. Pero no se detuvieron ahí — siguieron usando la credibilidad de Commodore para obtener un acuerdo con Tandy, después con Apple y al final la joya de la corona

(de ese entonces): IBM

Así que incluso si tu idea es espectacular, quizás nunca logrará despertar su no encuentras los aliados correctos y los incluyes como parte esencial de tu estrategia.

Trabajar de cerca con gobierno será esencial para los emprendedores del futuro.

El éxito durante la Tercera Ola, no solo significa encontrar socios y aliados que entiendan tu visión. Los emprendedores también tendrán que trabajar en colaboración con los Gobiernos en los tres distintos niveles.

Después de todo, ciertos gobiernos han sido cruciales en el desarrollo de la Innovación.

Las agencias de gobierno toman riesgos de forma sistemática al fondear y apoyar proyectos de investigación que el sector privado no puede o no quiere tocar. De hecho sin la asistencia de ciertos gobiernos federales, muchas de las tecnologías actuales no serían posibles.

Por ejemplo, la tecnología de GPS en nuestros autos y teléfonos existe gracias al Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que creó un sistema satelital global de posicionamiento como parte de su programa contra las armas nucleares.

Pero el mejor de todos los ejemplos es el internet por si mismo, que fue creado en 1972 como parte de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa. Una agencia creada por el Presidente Eisenhower en 1958. El enorme potencial del Internet en el sector privado y su uso comercial solo fueron aparentes cuando el gobierno aprobó la Ley de Telecomunicaciones de 1996.

Por eso es importante entender el rol que juegan los gobiernos cada vez más importante conforme nos acercamos a la Tercera Ola. Para poder tener éxito, tenemos que aprender a trabajar en conjunto con los gobiernos. Especialmente cuando estamos hablando de industrias altamente reguladas como salud y alimentación.

Imagina: ¿Estarías conforme con una carretera llena de automóviles autónomos sin que estos tengan la aprobación del gobierno?

Así que para lograr asegurar el éxito a corto y largo plazo, los innovadores deben de trabajar mano a mano con el gobierno para asegurarse que están operando dentro de los límites legales de la legislación y cuentan con el apoyo de gobierno para realizar las actualizaciones y aprobaciones necesarias para llegar sus ideas al mundo real.

Ciertamente, para la mayoría de los emprendedores — sobre todo en Latinoamérica — es común que pensemos en gobierno como una terrible maraña de burocracia, protocolo y en ocasiones de corrupción. Pero si tienes una buena idea de como mejorar la inclusión financiera, resolver problemas de abasto alimenticio, salud o cualquier industria que vale la pena, es mejor pensar en gobierno como un aliado, no como un adversario.

Conclusiones

La Tercera Ola es la siguiente etapa del Internet y las tecnologías de información, y se está acercando rápido. El siguiente paso en la evolución tecnológica será marcado por negocios y emprendedores que crearán alianzas y organizaciones con un claro propósito social, y un entendimiento de las políticas y legislación, así como una fuerte colaboración con gobierno.

Libros para leer, resumidos en 10 min

Acelera tu Carrera Profesional